¿Se te ha soltado un botón? ¡Manos a la obra!
La semana pasada, cuando se me cayó el botón del abrigo, casi de inmediato solté: «Luego paso un momento por casa de mi madre». Mis compañeros casi se caen de la silla al oírlo. «¡Eso lo puedes hacer tú mismo!». Ehhh, no… En el fondo sé que no es tan difícil, pero siempre tenía alguna excusa lista para escaquearme. ¡Y una madre encantadora! Pero mis compañeros insistieron y dijeron: «Este es un tema perfecto para tu blog; ¡nosotros te lo vamos a enseñar!». Y tienen razón… Así que, señores, prestad atención y aprended conmigo (porque seguro que no todos lo sabíais).