Planchar el algodón
El algodón resiste bien las altas temperaturas. Por eso puedes poner la plancha tranquilamente a una temperatura media (alrededor de 180-200°C) y utilizar vapor para eliminar las arrugas. Plancha la prenda por ambos lados para obtener un resultado óptimo. Empieza por el revés para evitar dañar el tejido y los posibles estampados. Procura mover la plancha de forma suave y rápida sobre la tela, sin ejercer presión.
Planchar el poliéster
La mayor ventaja del poliéster es que casi no se arruga. Eso hace que planchar sea más fácil. Empieza ajustando la plancha a una temperatura baja o media (alrededor de 150-170°C). ¡No uses vapor, ya que puede dañar el tejido! Plancha por el revés de la prenda para evitar el brillo. Procura mover la plancha rápidamente sobre la tela para evitar el sobrecalentamiento.

Planchar la viscosa
La viscosa, también conocida como rayón, es un tejido ligero propenso a arrugarse y encoger. Por eso es importante tener cuidado. Ajusta la plancha a una temperatura baja (alrededor de 110-130°C) y plancha por secciones. No tires de la tela para que la prenda conserve su forma. Plancha por el revés o coloca un paño fino sobre el tejido para evitar marcas de la plancha. Mueve la plancha rápidamente sobre la tela sin ejercer presión.
Planchar el lino
El lino es famoso por su ligereza. Se arruga con facilidad, pero eso es precisamente lo que da carácter al tejido. Si aun así quieres pasarle la plancha, ajusta una temperatura más alta (alrededor de 200-230°C). Utiliza la función de vapor y dale la vuelta a la prenda (¡sobre todo si es oscura!) para evitar daños. Presta atención a las costuras y al dobladillo para que queden bien planos.

Planchar la lana
Las prendas de lana necesitan un cuidado especial para que no encojan ni se dañen. Pon la plancha a baja temperatura (alrededor de 110-150°C). Utiliza un paño de planchar o un paño fino de algodón entre la plancha y la tela para mayor protección. Plancha la lana con cuidado en una sola dirección y evita ejercer mucha presión. Si hay arrugas, puedes usar la función de vapor para eliminarlas sin apoyar la plancha sobre el tejido.
Planchar la seda
La seda es un tejido de lujo que requiere un tratamiento cuidadoso. Por eso conviene darle la vuelta a la prenda. Ajusta la plancha a una temperatura baja (alrededor de 110-150°C) y humedece ligeramente el tejido. Puedes colocar un paño de planchar entre la plancha y la seda para evitar quemaduras. Plancha la seda con cuidado en una sola dirección y evita planchar repetidamente el mismo punto. En caso de duda, lo mejor es acudir a una tintorería.